16 jul. 2020

Estatuas en el espacio público. Anexo. Actualizable.



15 jul. 2020

Estatuas en el espacio público. El Tótem. Capítulo V

    Divagar sobre las piezas artísticas en el centro urbanístico de la sociedad moderna es siempre interesante, en su momento pensaba que sólo escribiría alguna frase sobre rotondas y el proceso de descolonización actual, pero no. Vienen a mi cabeza imágenes que conciernen al tema.
    Recuerdo que contaban en historia del arte que la escultura de Atenea amanecía sucia cada día, según algunas hipótesis de historiadores, los ciudadanos se desfogaban en nocturnidad.
    La adoración por parte de un grupúsculo de la ciudadanía a sujetos culturales con los que puedan mantener un vinculo y rendir culto de forma física a una escultura es bien antiguo. La posibilidad de lograr un vinculo emocional con la población transeúnte por parte de las instituciones que están en el cargo de forma generalmente efímera es muy tentadora. Típico el monumento de soldados desaparecidos en las sucesivas guerras mundiales en el Bruselas o rotondas de dedicadas en el sur de Bélgica a los mineros, un gesto desde los gobernantes para orientar una perspectiva, de si mismos, más empática.
    La destrucción de estatuas por motivos ideológicos como compartí en los artículos anteriores, por pertenecer a antiguos regímenes dictatoriales y obsoletos es lo opuesto a lo que presento como situación ahora. Estatuas que son destruidas por fetichismo e idolatría, forma de totemismo que necesita llevarse un pedazo de su "héroe", dejar una huella, un graffiti o bien hacerte una foto. No es nuevo el comportamiento del visitante que deja su firma con el pertinente "yo estuve aquí"
    El vandalismo surge desde ideas muy diversas: conservarlo como amuleto, una broma o simple lucro. La escultura que pierde dedos desde su instalación en Madrid o la gafas de Woody Allen son ejemplos de la interacción permanente a la que están sujetos estos elementos urbanos, prácticamente la totalidad de los monumentos griegos de bronce del periodo antiguo fueron fundidos, "reciclados" para hacer cañones, las pocas piezas que encontramos actualmente en los museos fueron encontradas en el fondo del mar a finales de siglo XX. El respeto a deidades es fugaz a largo plazo si generamos nuevas prioridades. Considerar un consenso total es irreal para el adorno de la ciudad.

La abuela rockera de Vallecas


27 jun. 2020

Estatuas en el espacio público. El contexto. Capítulo IV


  A colación de lo último escrito y leído sobre escultura en el espacio público, creía conveniente compartir nuevas informaciones con las que me tropecé.
    Esta semana participé, como espectador evidentemente, en una visita guiada por el centro de Bruselas donde el CMCLD (Colectivo Memoria Colonial y lucha contra las discriminaciones) explico algunos de los elementos  fundamentales de los que había divagado anteriormente pero con mayor fundamento y conocimiento, argumentando la necesidad de un discurso crítico contra el colonialismo y un cambio de paradigma.
    En Bélgica existen estos grupúsculos que de-construyen el discurso imperante de los privilegiados por el colonialismo y como siguiendo el dinero puedes encontrar las grandes compañías, bancos, iglesia y monarquía que se sustentan en la explotación de recursos humanos y naturales del Congo.
    Durante la visita guiada me preguntaba cómo sería hacer algo así en España, la necesidad absoluta de conocer la historia y cuestionar el punto de vista de los privilegiados. 
    El guía habló de los monumentos, pero también de la dimensión socio-económica que adquiere hasta nuestros tiempos y más allá de las consecuencias del genocidio en la colonización. ¿Cómo debería ser el cambio? supone una modificación de carácter monumental pero también urbanístico y arquitectónico. La sustitución de nombres de calles sería un paso pero cómo reconstituir las monarquías europeas.
    La escabechina es tan amplia que debemos recomponer cada pieza de nuestra vida y cotidianidad. Un cuestionamiento que lleve a un cambio que no sea simbólico o paternalista. 
    Después de pedir desde hace 15 años un espacio para Patrice Lumumba, ahora tiene su nombre una plaza sin monumento, en la entrada del barrio de Matonge, en el centro de Bruselas.
    En este momento existe el dilema de una dualidad ideológica en la composición de elementos representativos en la calle pero no de forma equilibrada. Sólo se atisba un proceso de transición muy básico.
    La basílica del Sagrado Corazón, el Palacio de Justicia de Bruselas, la catedral de Granada, etc. Cómo podemos hacer para descomponer su interpretación, ocupar sus propiedades y reutilizar sus espacios. Imagino que pasa por la mención de la colonización de las escuelas. 
    Podemos separa la obra del artista y diferenciar entre época y obra con contexto, construido de forma didáctica y plástica. No sé si puedo defender desde mi contexto histórico la arquitectura de Joseph Poelaert, existe un momento en el que lo considero que es arqueología y la sociedad no teme las repercusiones de una verdadera interpelación de sus símbolos, por ejemplo las pirámides. Su estudio y forma de aproximación hacia su realidad es más objetiva por distancia temporal quizá. Ningún grupo de extremistas privilegiados gracias a la jerarquía que fundó Akenatón viene a denunciar su desmantelamiento y examen. Considero que mientras exista parte de la sociedad en la actualidad que vive gracias la colonización, hace un siglo o cinco, no podemos ignorar ciertas referencias. Un lugar ficticio, utópico, donde no exista homofobia, patriarcado, racialización... se puede permitir dejar esculturas para el estudio de forma objetiva. Actualmente, un monumento de Colón señalando con el dedo en el centro de Barcelona implica la defensa de un discurso del beneficiado sin posibilidad de empatía y explicación de lo sucedido. América fue descubierta, las personas que vivían allí desde hace siglos actualmente deben aceptar que no existían antes, fueron descubiertas y posteriormente colonizadas. No existe otro discurso. 
    Supongo que el momento de cambio real es cuando los beneficiados no existan, no hará falta ninguna manifestación del Orgullo, Black Lives Matter, Extinction Rebellion... ni escribir esto. No existe tal cambio si un grupo de personas privilegiadas defienden sus esculturas y forman parte de las instituciones participando en el debate público de la existencia de estas mismas. Hogaño se considera la posibilidad de convivencia respetuosa, pero desearía proyectar más allá.

zeroanodino / Diego
Junio 2020

ANEXO:

    Le square Lumumba a été inauguré samedi à Bruxelles à 11H00 GMT.
BBC. Belgique : une place Lumumba inaugurée à Bruxelles. La escultura de la foto fue efímera, parece de papel maché. 
    

- Placa de un palmo ubicada en la parte posterior del pedestal del monumento de Leopoldo II en el centro de Bruselas.

- Pegatina encontrada en el barrio de Uccle, Bruselas "!Límpiate el culo con plata!" Junio 2020.

15 jun. 2020

Estatuas en el espacio público. La apropiación. Capítulo III

    Esto es un no parar.  Desde que escribí sobre las estatuas en el espacio público, no ha hecho más incrementarse el movimiento social en contra de los símbolos racistas, racializadores, de colonización, esclavistas... Son intervenidos, el lenguaje periodístico usa normalmente "vandalizados", las propias instituciones públicas se preguntan y/o las retiran. 
    Es genial que se haya generado, por fin, un debate social sobre estos sujetos que nos rodean. 
    Existen varias opiniones que comparto de cómo hacer una relectura del espacio público. En mi opinión creo que se debe hacer especial atención al contexto urbano y sociológico de cada lugar, como hice referencia en los anteriores artículos, existen diferentes formas de convivencia del arte con su simbología en las plazas de los pueblos, y por extensión en los muesos. 
    De momento de me ocurren cuatro:
  • Retirada y conservación en los museos. Esta es la opción a corto plazo que considero más factible y fácil. Existe un evidente cambio de paradigma social y métodos para preservar, restaurar y posteriormente contextualizar las obras en su interior. Sin contar con la eliminación, me parecería un fracaso formal. En la antigüedad se destruyeron esculturas de dioses griegos y romanos para fundir cañones.
  • Rediseño. Estilístico o formal. Existen miles de artistas coetáneos que pueden sobradamente dotar de nuevos discursos a los monumentos, artistas en muchos casos afrodescendientes. 
  • Cambiar el concepto. Renombrar las esculturas, explicar por todos los medios posibles cómo, cuándo, por qué existe ese personaje, cuántas personas mató, etc. La permanecía de la estatua complementarla con un gran aparato consensuado por la sociedad para dotarlo de contenido didáctico. Como está en la actualidad los campos de concentración nazis.
  • La obra dual, la contrapartida conceptual. Existen ejemplos de convivencia de piezas contrapuestas ideológicamente en el espacio. Por ejemplo, podría alzarse en Bruselas otro monumento de Lumumba en el mismo lugar, con la misma composición y tamaño que la de  Leopoldo II para que exista un equilibrio a la manifestación y carga política del rey. Esto implica aparte de un amplio consenso cotidiano, una confrontación, que si bien para mí comprometida, antropológicamente es extenuante.
    El trabajo de des-colonización tiene un plazo indefinido, es permanente y revisable, pero considero necesaria su realización. Preguntarnos sucesivamente bajo qué ídolos estamos paseando. El negacionismo, o su eufemismo, "revisionismo histórico" me parece estúpido. Si Gandhi era racista, simplemente era racista, podemos añadirlo a su historia. El público debe tener la posibilidad de tenerlo en consideración para elucubrar un discurso propio.
    En el Museo de Rodin existen muy pocas piezas de Camille Claudel, si indagamos un poco en su historia se debería de dar mucho más contexto a su nombre. Otro ejemplo es el del Museo africano de Bélgica, donde según ellos, están sometiendo a escrutinio las piezas e introduciendo nuevas líneas de historia que no sólo deben complementar sino realizar una labor para recabar más información y  poder aprender de la historia de la forma más completa posible. Así sucede en cada museo y monumento, considero revisitar y añadir más conocimiento a cada elemento. Tanto es cuestionable lo expuesto dentro que fuera, y necesitamos todos los referentes a nuestro alcance, de lo contrario seguiremos repitiendo dogmas de ficciones férreas sin posibilidad de cuestionarlas como ha sucedido hasta ahora.


zeroanodino / Diego, Bruxelles 2020


Statues de Léopold II : la force de l’art contre la violence de l’histoire
© Aniss M. Mezoued


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Part 1/3 On June 3rd, the AfricaMuseum announced its support for the #BlackLivesMatter movement at the museum entrance and on social media. In fact, the museum was established in 1898 as a scientific institution for the dissemination of colonial propaganda and support of colonial activities in Belgium. The museum has long conveyed a message of Western supremacy, deeply rooted in racism. We acknowledge this and we see the fight against racism as part of our own decolonisation process. We regard colonialism as an immoral form of governance, based on military occupation of a country, authoritarian and racist governance, and exploitation of a country's wealth for the benefit of the coloniser. Immediately after our post, some activists condemned our message to support the #BlackLivesMatter movement, because they thought it was hypocritical. Some even felt that we were appropriating a battle that was not ours. Of course, that was not our intention. We regret that this action has offended some people.

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ANEXO: